La cerámica y la perfumería podrían considerarse, en origen, dos prácticas artesanales. Sin embargo, mientras que la cerámica aún continúa siendo un oficio muy ligado al trabajo manual y a procesos tradicionales, la perfumería se ha industrializado en gran medida, aunque originalmente fuera una actividad artesanal basada en la composición manual de fragancias.
Es importante diferenciar dos aspectos dentro del mundo del perfume que muchas veces se confunden: por un lado, la extracción de materias primas aromáticas, y por otro, la perfumería como disciplina de composición.
La extracción consiste en obtener sustancias aromáticas a partir de elementos naturales como flores, maderas, resinas, raíces, hojas o cítricos. Históricamente esto se hacía mediante procesos artesanales como: maceraciones, destilaciones o prensado de cáscaras, entre otras técnicas.
Con el tiempo, estas técnicas se industrializaron y perfeccionaron. Hoy la obtención de aceites esenciales y moléculas aromáticas utiliza sistemas altamente técnicos capaces de aislar componentes con mucha precisión y a gran escala.
Sin embargo, la perfumería en sí misma no consiste en extraer aromas, sino en componerlos. Esta es la misión de una casa de fragancias como Iberchem, empresa promotora de este taller que se enmarca dentro las actividades de la Semana Internacional de la Perfumería de Barcelona (Barcelona Olfaction Week) 2026.